ARTAFRATE, DIVAN PARA LA DIVULGACIÓN

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" ... Nada hay humano que no sea social, por lo tanto, el desarrollo del intelecto debe ser social. El hombre se socializa a través de las interacciones comunicativas; comunicación que exige la presencia activa del otro en nuestra vida ... " de Eugenio Garrido, en la presentación del libro: "psicología Social del Desarrollo Cognitivo"

miércoles, 28 de diciembre de 2011

No me quieras tanto: VIOLENCIA: Doméstica, Familiar o de género???

VIOLENCIA O MALOS TRATOS EN EL ENTORNO FAMILIAR
Son los malos tratos o las agresiones físicas, psicológicas, sexuales o de otra índole, llevadas a cabo por personas del entorno familiar o cercano y dirigido generalmente a los miembros más vulnerables de la familia: niños, mujeres y ancianos. Es decir, maltrato familiar o doméstico, sería todo acto de violencia, uso del castigo físico corporal, sexual y psicológico que se ejerce dentro de la familia. Se trata de un concepto muy amplio, porque abarca al cónyuge (hombre o mujer), hijos e hijas, madres y padres, etc.
Dentro del maltrato familiar se puede incluir el llamado “maltrato bidireccional”, que es el producido por los dos miembros de la pareja de manera consciente, consentida y mutua, donde el rol víctima-agresor varía constantemente, siendo en algunas veces la víctima la mujer y otras el hombre. Es un maltrato recíproco o de ida y vuelta.
LA VIOLENCIA DE GÉNERO. UNA VIOLENCIA DIFERENTE.
Es un tipo de violencia muy concreta y específica –distinta de otras violencias- que va exactamente del hombre hacia la mujer por el mero hecho de serlo. Es la violencia del género masculino contra el género femenino. Tiene su origen en la propia cultura patriarcal y machista que propugna la superioridad del hombre sobre la mujer, de lo masculino sobre lo femenino.
La violencia machista o de género no es un fin en sí misma, sino la herramienta, el medio de conseguir el dominio, la supremacía, el control del hombre sobre la mujer por lo que cada movimiento lleva un mensaje implícito. Es un maltrato no solo de castigo, sino de aleccionamiento. Es la forma que el machismo tiene de "educar" a la mujer que no acata la superioridad de su "amo". Como podemos ver, se trata siempre de una relación de desigualdad, de desequilibrio, de dominación y abuso, de supremacía de poder de una persona sobre otra, de un agresor sobre una víctima.
Comprende tanto la violencia física como psicológica y sexual, incluidas las amenazas, coacción o privación arbitraria de libertad, que ocurre en la vida pública o privada y cuyo principal factor de riesgo lo constituye el hecho de ser mujer.
La Ley Orgánica 1/2004 de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la violencia de género, en su Exposición de Motivos y en su Título Preliminar define expresamente estos conceptos y despeja dudas. Pero hay que tener al menos la curiosidad de leerla.
La citada Ley, se aprobó en el Pleno del Congreso de los Diputados en la sesión celebrada el 22 de diciembre de 2004, y se publicó en el Boletín Oficial del Estado de 29 de diciembre de 2004. Fue aprobada por todos los partidos políticos con representación parlamentaria, lo que es indicativo de su trascendencia social.
lunes, diciembre 26, 2011

EL CICLO DE LA VIOLENCIA

La teoría del “ciclo de la violencia” fue formulada por la antropóloga Leonor Walker en 1979. Es muy útil para entender los comportamientos de algunas mujeres que sufren violencia por parte de sus parejas. El “ciclo de la violencia” ayuda a comprender, sobre todo, la vuelta de la víctima con su agresor, algo que puede provocar en algunas/os profesionales un cierto sentimiento de fracaso.
El “ciclo de la violencia” comprende:
Acumulación de tensión.
La tensión es el resultado del aumento de conflictos en la pareja. El maltratador es hostil, aunque aún no lo demuestra con violencia física, y la víctima trata de calmar la situación y evita hacer aquello que cree que disgusta a su pareja, pensando que puede evitar la futura agresión. Esta fase se puede dilatar durante varios años.
Fase 2. Explosión violenta.
Es el resultado de la tensión acumulada en la fase 1. En esta segunda etapa se pierde por completo toda forma de comunicación y entendimiento y el maltratador ejerce la violencia en su sentido amplio, a través de agresiones verbales, psicológicas, físicas y/o sexuales. Es en esta fase cuando se suelen denunciar las agresiones o se solicita ayuda, ya que se produce en la víctima lo que se conoce como “crisis emergente”.
3 Arrepentimiento.
Durante esta etapa la tensión y la violencia desaparecen y el hombre se muestra arrepentido por lo que ha hecho, colmando a la víctima de promesas de cambio. Esta fase se ha venido a llamar también de “luna de miel”, porque el hombre se muestra amable y cariñoso, emulando la idea de la vuelta al comienzo de la relación de afectividad. A menudo la víctima concede al agresor otra oportunidad, creyendo firmemente en sus promesas. Esta fase hace más difícil que la mujer trate de poner fin a su situación ya que, incluso sabiendo que las agresiones pueden repetirse, en este momento ve la mejor cara de su agresor, lo que alimenta su esperanza de que ella le puede cambiar.
Sin embargo, esta etapa de arrepentimiento dará paso a una nueva fase de tensión. El ciclo se repetirá varias veces y, poco a poco, la última fase se irá haciendo más corta y las agresiones cada vez más violentas. Tras varias repeticiones del ciclo, la fase 3 llegará a desaparecer, comenzando la fase de tensión inmediatamente después de la de explosión violenta. Es una etapa muy peligrosa, porque el agresor se retracta de su conducta -al menos de palabra-, la víctima se relaja y se renuevan las esperanzas de continuar con la relación.

viernes, diciembre 16, 2011


Así piensan los maltratadores

Piensan que son muy especiales, realmente tan diferentes de otra gente que no tienen que seguir las mismas reglas que todos. Pero en lugar de ser especiales, los violentos tienen mucho en común unos con otros, incluyendo los diseños de pensamiento y comportamiento. Las siguientes son algunas de sus características que suelen repetirse en estos individuos. En lugar de aceptar la responsabilidad por sus acciones el maltratador trata de justificar su comportamiento con excusas. Por ejemplo: "Mis padres nunca me amaron" o "Mis padres me golpeaban" o "Tuve un mal día, y perdí el control" o "No podía dejarla que me hablara de ese modo. No había otra cosa que hacer." Trasladando la responsabilidad por sus acciones a otros y culpándolos, esto le permite enojarse con la otra persona por "causar" su comportamiento. Por ejemplo: "Si no te metieras cuando estoy educando a los niños, no les pegaría." Tiene fantasías de éxito. Cree que sería rico, famoso, o extremadamente exitoso en otros términos si otra gente no lo estuviera deteniendo, no se interpusiera en su camino. El que ellos estorben lo hace sentir justificado para desquitarse, incluyendo a través del abuso. El abusador también insulta a otra gente verbalmente para sentirse mejor o sentirse superior. Mienten muchísimo y con extrema habilidad, llegando a creerse sus propias mentiras. Controla la situación por medio de la mentira para controlar de igual modo la información disponible. También puede usar el mentir para mantener a otra gente, incluyendo a su víctima, psicológicamente desequilibradas. Por ejemplo, trata de aparentar que está diciendo la verdad cuando miente, trata de aparentar estar mintiendo cuando dice la verdad, y algunas veces se expone a sí mismo con una mentira obvia. Un abusador generalmente cree que es mejor que otra gente y no tiene que seguir las mismas reglas que la gente común. Esa actitud es típica de criminales sentenciados también. Cada preso en una cárcel típicamente cree que mientras que los otros presos son criminales, él no lo es. Un abusador muestra que piensa que está más allá de las reglas cuando dice, por ejemplo: "No necesito consejo. Puedo manejar mi vida sin ayuda de nadie." El maltratador es muy hábil desarrollando tácticas para manipular a otros. Estas tácticas incluyen mentir, alterando a la otra persona solo para observar sus reacciones, y provocando peleas entre otros. O, puede tratar de encantar a la persona que quiere manipular, fingiendo interés o preocupación por esa persona para estar en su lado bueno. Usualmente mantiene su comportamiento abusivo separado del resto de su vida. La separación es física; por ejemplo, él golpea a miembros de la familia pero no a personas fuera del hogar. La separación es psicológica; No ve ninguna inconsistencia en su comportamiento y cree que está justificado. El violento evita la responsabilidad de sus acciones tratando de hacer que éstas tengan la apariencia de no ser tan importantes, es decir minimizando su abuso. Por ejemplo, "No te pegué tan fuerte" o "Yo solo te empujé, tu te caíste. Pensando y hablando con vaguedad o sea sin claridad permite que el abusador evite la responsabilidad. Por ejemplo, "Llegué tarde porque tenía algunas cosas que hacer mientras me dirigía a casa." Las personas abusadoras de hecho no están más enojadas o sienten más ira que otros. Sin embargo, ellos deliberadamente usan su ira extraordinariamente para amedrentar y desafiar a situaciones y gentes. Por ejemplo: "Cállate o te rompo el cuello." La ira es un arma muy efectiva en manos de estos indiviuos. El abusador usa varias tácticas para vencer la resistencia de su abuso. Por ejemplo, se sale del cuarto cuando la víctima está hablando, o grita más fuerte que ella, u organiza a otros miembros de la familia o conocidos que se pongan en contra de la víctima despreciándola o criticándola… digamos que juega con el poder. La victimización. Ocasionalmente el abusador finge estar indefenso o actuará como que alguien lo está persiguiendo para manipular a otros para que le ayuden. Piensa que si no consigue lo que quiere, él es la víctima; y usa el disfraz de víctima para vengarse o hacer que otros parezcan tontos. Drama y emoción: Los abusadores a menudo tienen problemas en experimentar relaciones íntimas o satisfactorias con otra gente. Ellos substituyen esta intimidad con drama y emoción. Los abusadores sienten gran emoción a ver que otros se enojen, peleen, o estén en un estado de desorientación. Con frecuencia ellos usan una combinación de los hechos antes descritos para crear una situación dramática y emocionante. El maltratador es como un canal cerrado. No dice mucho en cuanto a sí mismo y sus verdaderos sentimientos. No está abierto a nueva información acerca de sí mismo, tampoco a opiniones de como otros lo ven. Es hermético, con la mente cerrada y justo a sus propios ojos. El cree que tiene la razón en todas las situaciones. Es muy posesivo. Además, cree que todo lo que quiere debería ser suyo, y que puede hacer lo que quiera con lo que es suyo. Esa actitud la aplica a gente y a posesiones. Justifica el que controle el comportamiento de otros, lastimándolos físicamente y tomando las cosas que les pertenecen. El abusador usualmente piensa que es fuerte, superior, independiente, auto-suficiente y muy masculino. Su imagen del hombre ideal es a menudo un vaquero, aventurero o pirata, considerando un insulto cualquier comentario que no conduzca a glorificar su imagen. Es un resumen de un largo artículo que encontré en la red.

EL CICLO DE LA VIOLENCIA DE GENERO

EL CICLO DE LA VIOLENCIA DE GENERO  
Se repite en todos los casos de malos tratos

PODER Y CONTROL DEL MALTRATADOR

PODER Y CONTROL DEL MALTRATADOR  
Así actúa el hombre agresor