¿Han evolucionado las sociedades?
Si hacemos una
comparativa entre las sociedades de hace más de 2000 años, y las actuales
(Occidente - Oriente, da igual) comprobamos una sóla diferencia, y esta está
apoyada en el desarrollo tecnológico, ni más ni menos. Pareciera que la
dimensión social, la dimensión humana, la dimensión sentimental emocional, la
dimensión espiritual, no haya evolucionado. Aunque muchos filósofos, teóricos,
han escrito mucho sobre estos aspectos del ser humano, lo único que pareciera
que haya cambiado es la forma de nominarlo, o de tratarlo, o de usarlo y
aplicarlo a nuestros pueblos, tribus, sociedades.
¿Cuántos miles
de años más han de pasar para que el hombre madure y salga de su adolescencia
emocional, inmadura, y se relacione con sus iguales, no desde categorías
animalísticas, esto es, no desde la fuerza del macho alfa, o la hembra alfa,
que lucha por su territorio, no desde la rivalidad para marcar y elegir a su
manada despreciando, marginando al resto, no desde el uso interesado de
los poderes mágicos, de los poderes espirituales, de los poderes materiales,
desde una postura de superioridad (como si se creyeran de verdad que son
distintos, o de otro planeta, aunque por otro lado, a veces, así lo
parece).
Sí, han pasado
más de 2000 años, pero seguimos con Faraones: la "Realeza
monárquica", "la "Realeza Religiosa" (sea cual sea esa
religión), "la Realeza de los Gladiadores" (deportistas de élite),
los bufones, y el resto ... los que sufren las consecuencias, impotentes.
No nos
engañemos, la democracia es una farsa, para hacernos creer y callar, para que
ellos puedan seguir haciendo lo que desde siempre han hecho. Ahora hay un gran
faraon: Barac Obama, y un gran Bárbaro, Osama Bin Laden (¿en qué se
diferencian, por cierto, sólo en una letra: Obama - Osama?). Ahora, tenemos las
castas "superiores", denominadas de distinta manera: los poderosos empresarios,
los Banqueros, los políticos, la aristocracia, los superricos, ... y un monton de bufones y pelotas a su alrededor
esperando, como buitres la oportunidad de ocupar sus lugares (buitres, hienas,
lobos, leones, serpientes, ... ) y hacerles lo mismo a otros.
Pero no, no
todo sigue igual. Hoy sabemos, mirando la historia (aún habiendo sido escrita
bajo enfoques interesados de unos, y de otros), aún así, digo, hoy sabemos que
sí que podemos hacer y de hecho hemos hecho. Hemos ido quitando y poniendo en
su sitio a dictadores, a asesinos encubiertos en puestos de poder, ..., hemos realizado grandes cambios y quienes lo han hecho hemos sido los ciudadanos anónimos, de a pié, los sencillos, los pobres, los humildes, los de conrazón sincero, los hartos de injusticia, los hambrientos, hemos
ido consiguiendo "igualdades" en algunos aspectos (no distincion de
raza, de sexo, de orientación sexual, etc) pero aún no somos iguales. No todos
"valemos" igual "para ellos".
Está en nuestra
mano, defender y conseguir dar un empujon más hacia la madurez como sociedad,
como grupo humano, como especie. Hemos desarrollado el cerebro,
diferenciandonos de los animales, en concreto, importante ha sido la evolución
de la Corteza Frontal, parece evidente que, de alguna forma, esa
"diferencia anatómica", ha permitido al ser humano sobrevivir y
dominar sobre otras especies, lo que supone una capacidad idónea de adaptación
al medio, a la vez que una independencia del mismo a la hora de llevar a cabo
determinadas conductas. Esta capacidad para llevar a cabo conductas complejas,
que reside en una parte del lóbulo frontal, la corteza prefrontal, tiene una
base anatómica clara. La corteza prefrontal está conectada con la práctica
totalidad de las áreas corticales, subcorticales y límbicas, lo que le
proporciona información de toda clase de eventos externos e internos, pudiendo
conectar ambos entre sí. Ello sitúa a la corteza prefrontal en posición de
poder valorar la respuesta más adecuada a un estímulo concreto, dependiendo de
las condiciones externas y de la situación del individuo.[1] Sin embargo,
el sistema límbico, (donde se ubican las emociones) aún es algo
deficiente en el sentido de posibilitar una maduración real tal que promueva la
solidaridad, la empatía, la confianza, la justicia, el amor. De hecho, muchas
de nuestras enfermedades, son psicosomáticas, y esto tienen mucho que ver con la
mala gestión de las emociones más básicas, tiene mucho que ver con la escasez de herramientas para socializarnos y relacionarnos. Por ello, aunque ha sido importante para la humanidad, la técnica
no es suficiente, no será suficiente, mientras suponga un obstáculo y no una mejora
para toda la especie humana, mientras haya quienes se quieran aprovechar de este
desarrollo para mantener su status, el de su casta, el de su clase, del tipo
que sea.
Jaime Llinares, hace una reflexión interesante sobre JESÚS de Nazaret y
EL SISTEMA:[2]
Recién
terminada la Semana Santa y ahora que una parte de la sociedad civil se plantea
el voto nulo porque “este sistema no me representa”, es oportuno
recordar al milenario Jesús frente al sistema. ¡Este sistema es aquel sistema!
Da igual dónde nació, o de quien fue hermano o novio. Lo importante es
que Jesús fue un acontecimiento histórico que vivió en la Galilea de hace unos
2000 años. Lo importante es que Jesús de Nazareth se rebeló, con su vida
y con su palabra, contra el sistema social, político, económico y religioso de
su época. Lo importante es que esa rebelión le costó la vida, siendo
ejecutado en la cruz. Lo importante es que sus discípulos y seguidores
creyeron tan firmemente en su resurrección, que esa fe tan rocosa les llevó a
divulgar su mensaje con tanta valentía que dejaron en ello su vida. ¿Pero
cuáles fueron las características de aquel sistema que mató a Jesús de
Nazareth?
Desde el punto
de vista social, el sistema estaba basado en la desigualdad de
los seres humanos, había amos y esclavos, los hombres eran superiores a las
mujeres, gente super-rica y gente paupérrima, había poderosos e impotentes esenciales.
Aquella sociedad estaba fundamentalmente basada en la desigualdad de
personas y de clases, por ello el amor era amor de clases, amor individual y
amor nacionalista. Contra ese sistema se rebeló Jesús con su vida y con
su palabra, rechazando todas las desigualdades y propugnando el amor universal
y sin fronteras. Esta novedad revolucionaria (novitas) le costó la vida
a manos de los poderosos.
Desde el punto
de vista político, el sistema estaba constituido por el imperialismo
colonialista romano y por la teocracia judía. Más concretamente, la sociedad
romana estaba regida y subyugada por el poder económico y el poder militar
y la sociedad judía, por el poder económico y el poder religioso. Contra
el uso injusto y perverso de estos tres poderes, económico, militar y religioso
en la gestión de la polis, se rebeló Jesús con su vida y con su palabra,
lo que le costó la vida, precisamente a manos de un militar y de un religioso,
ambos también dueños del dinero.
Desde el punto
de vista económico, el sistema en la época de Jesús estaba apoyado en la
desigualdad de oportunidades, porque los ricos heredaban de los
ricos y los pobres heredaban de los pobres. Riqueza y pobreza: ¡ambas crónicas!
Jesús rechazó contundentemente la acumulación de riquezas en unos pocos, siendo
algunos usureros que, eufónicamente, se llamaban prestamistas… y
condenó sin atenuantes la consiguiente pobreza de la mayoría y, además, vivió y
se identificó con los pobres, lo que le costó la vida, lógicamente a manos de
los ricos usureros.
Desde el punto
de vista religioso, el sistema se fundamentaba en la existencia de una
casta sacerdotal que se autonominaba intermediaria entre Dios y la humanidad.
Dios, decía la casta, habla a la casta que hace de puente (“pontífice”) y ésta
transmite la voluntad divina al obediente y temeroso pueblo. La casta religiosa
usaba las prescripciones rituales y las asfixiantes prohibiciones morales
contra la libertad y la sexualidad. ¿Creen Vds. que el sistema ha
variado desde entonces? Desgraciadamente es el mismo sistema capitalista,
creador de indignas desigualdades y que ahora se llama neoliberalismo.
¿No creen Vds. que ya es hora de reeditar la revolución de Jesús, seamos
o no cristianos, ahora que la crisis provocada por la Banca nos hace la
ola y que las religiones siguen pontificando y beatificando con imperial
pompa? ¡Ojalá el 15 de mayo, en la
Plaza de las Ranas, la gente a quien “este sistema no representa”,
sea mayoría aplastante! ¡Se acabó la sumisión y la cobardía ante la injusticia
y el abuso!
Salud y Paz
[1] Neurología
de la Conducta, en http://oaid.uab.es/nnc/html/entidades/web/14cap/c14_02.html
[2] Jesús
y el Sistema, en el Blog: http://pazemas.blogspot.com/2011/05/jesus-y-el-sistema.html